Se habla creole

La Constitución de 1991 reconoció esta lengua clave en la identidad de los isleños. En la actualidad, el creole se encuentra en estado vulnerable, según la Unesco.

Por Semana Historia


Fotografía: Nina S. de Friedemann, Banco de la República

No solo los raizales del archipiélago hablan creole, sino también otros habitantes del Caribe. Se estima que puede haber 4 millones de hablantes.

Los primeros esclavizados arribaron a San Andrés, Providencia y Santa Catalina en 1629 en embarcaciones inglesas, por el mismo camino que recorrieron españoles, franceses o portugueses en otras islas del Caribe. Estos hombres, mujeres y niños provenientes de diferentes regiones y tribus de África hablaban diversas lenguas y tenían sus propias músicas, sus creencias y su cultura. Sus esclavistas querían desarraigar esas costumbres para no permitir sublevaciones, por lo que solían mezclarlos para evitar que se comunicaran entre sí.

Esa necesidad hizo surgir una nueva lengua, conocida como criolla o creole, con elementos europeos (inglés, francés, español, holandés) y africanos de las familias lingüísticas conocidas como Níger-Congo.


Nina S. de Friedemann, Banco de la República


“El contacto de personas de diversas regiones y lugares hizo que surgiera en un primer momento una lengua ‘pidgin’, simplificada y usada por personas que no tienen una lengua común y caracterizada por estructuras gramaticales muy simples. Sin embargo, una vez los hijos de esta generación de hablantes de ‘pidgin’ entraron en contacto desde su niñez con esta nueva lengua, comenzó a tener mayores elaboraciones y desarrollos adicionales hasta formarse como lengua creole”, manifestó Alberto Abouchaar, profesor de lingüística de la Universidad Nacional.

Las lenguas criollas forjadas en el Caribe tienen diferentes bases: pueden ser inglesas, francesas, portuguesas o de otros lugares. La pronunciación de las palabras y sus niveles de entonación, o algunas palabras del vocabulario, se asocian con ese origen africano, mientras que el léxico en su gran mayoría es europeo.

Creole: lengua nativa de los raizales del Caribe occidental –incluido San Andrés y Providencia– resultado de la imbricación de lenguas del África occidental y la lengua inglesa.
Unu: pronombre, tercera persona del plural.

Tiich: enseñar. Layard: mentiroso.
Dopi: fantasma. Luku muo: más tarde.
Berying: funeral. Piknini: niños.
Laarn: aprenden. Taak: hablar.
Fieva: se parece. Rait: escribir.
Mikies: darse prisa.

A diferencia del inglés, el creole no usa auxiliares ni formas complejas: es directo y pragmático y se usa en forma tradicionalmente oral, aunque en el archipiélago desde los años ochenta se comenzó a proponer un sistema de escritura.

Suele creerse que el creole es un inglés mal hablado o que es una variedad de este idioma. Sin embargo, el creole nace de una combinación de culturas y poco a poco tuvo su propia organización y estructura.

El creole es la lengua madre del único departamento insular colombiano, pero la usan en otros lugares como Belice, Panamá, Nicaragua, Costa Rica o Jamaica. Se estima que en total en estos países puede haber cerca de 3,5 millones de hablantes.

“Hoy, en casi todos los territorios, el creole es una lengua amenazada, de acuerdo con la categorización que realiza la Unesco. Si bien en Colombia es una lengua vulnerable, no se encuentra en peligro inminente. Sin embargo, se debe buscar preservarla como parte de la cultura propia de los habitantes de las islas”, agregó Abouchaar.

En el archipiélago hay cerca de 40.000 hablantes, de los cuales 35.000 están en San Andrés. Lo curioso es que allí son minoría, pues son más los que usan el castellano debido a la gran migración de colombianos provenientes de la parte continental mientras que en Providencia, predomina la lengua criolla a pesar de tener menos hablantes.

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